náufrago de arena

Mi foto
Nombre: Miguel

miércoles, julio 19, 2006

Próxima estación: esperanza

La palabra “esperanza” suena igual en vasco que en español, lo cual no deja de ser un punto de encuentro, un inicio. “Si te hubiera cortado las alas, hubiese sido mío. No hubiera escapado. Pero así hubiera dejado de ser pájaro… y lo que yo amaba era el pájaro”, canta en euskera la banda sonora original del documental “La pelota vasca. La piel contra la piedra”, un regalo más para los sentidos y el intelecto de ese poeta en superocho milímetros que es Julio Medem.
Julio, en su compleja y lírica sencillez, clamaba al cielo en su película con una palabra que ahora todos hacemos nuestra: diálogo. En aquellos tiempos – esto es, hasta anteayer-, también se hablaba de la “cobarde equidistancia” si alguien se paraba a explicar que no todo era negro, que no todo era blanco, que las personas no son buenas ni son malas sino que son buenas y malas a la vez. Ahora que llega la primavera llena de arcoiris parece que es el tiempo quien se empeña en poner delante nuestra la riqueza cromática de la vida. Y ante la naturaleza y el tiempo no caben palabras porque el tiempo es implacable y todo lo sitúa en su sitio.
La lluvia violenta y salvaje que cantó Carlos Goñi a la muerte de Miguel Ángel Blanco ha dado paso a la dulce banda sonora de Amelie llena de esperanza. También de fe. La fe de San Manuel Bueno, Mártir, porque “hay que vivir y hay que dar vida”. Y creer en la vida sí tiene sentido, aunque la fe en si misma no deje de ser una forma de suicidio continuo.

La siguiente parada es la palabra, el encuentro. Acostumbrados como estábamos a vivir en tinieblas, entre nubes, con el paraguas siempre en la mano, como un pañuelo para las lágrimas, como un parapeto con el que resguardarnos de la lluvia, acostumbrados al terror de las capuchas blancas y las boinas negras… por fin parece de verdad que con el arcoiris de la primavera sale el sol y, tras muchas estaciones de paso y dolor, se intuye un diáfano mensaje: Próxima estación: ESPERANZA. Destino final: Libertad.

Free Web Site Counter
Counter