Macondo (Ele)
entre los lienzospintados en Medellín por Botero
y el hipnotizante contoneo de las caderas
de Shakira en Barranquilla
-Macondo-,
la memoria de mis putas tristes,
el amor en los tiempos del cólera,
la cólera en los tiempos del amor,
un coronel sin remitente que le escriba,
una carta sin coronel al que llegar,
cien años de soledad
y una noche de alegría,
la crónica del principio del final
de una muerte anunciada (y callada)
del fin de los días,
la máquina de café que brilla
y refleja tu sonrisa al decirme
“una vez más llegas tarde”,
el lento movimiento de la curva
de tus pechos al detener
el tiempo,
tus ojos que miran
cargados de mirada,
la flor que habita tu chaleco,
la flor de tu secreto,
tu risa que atrapa,
a un lado Colombia,
al otro Venezuela,
en el medio España.
(Tu nombre se escapó de algún sueño
en el que siempre tú cantas,
tu nombre lo llena una letra
y arranca libertad,
con un trozo de un cuadro de Botero,
con un susurro de la voz de Shakira,
con un fragmento de un cuento de Gabo
escrito en los lunares de tu rostro
Medellín, Barranquilla, Sevilla
todos los lugares donde tú estás
se llaman Macondo).





